-Pues al final no fue tan malo, ¿no?-comenta Kate a la salida del examen.
-¿Pero qué dices? No he dado una. Ya verás la cara de mis padres cuando tengan que firmarlo.
Nos dirigimos hacia el aula 7, que está justo enfrente de la secretaría. Allí damos idiomas y este trimestre toca italiano. La verdad es que no es un idioma muy difícil, es más, lo prefiero mil veces al francés, que parece que en lugar de hablar estás haciendo gárgaras.
Al llegar a la clase, nos sentamos en nuestro sitio de siempre. Justo delante está Wendy en su pupitre hablando con Nina. Al parecer es algún tipo de secreto porque no me entero de nada.
-¡Hey! ¿Qué pasa? -dice Kate al ver que están hablando en voz baja-¿No le estarás contando lo de Tim, verdad?
-¡Kate! ¡No lo vayas gritando a los cuatro vientos! Se supone que es un secreto-protesta Wendy.
-¿Ah sí? Pues yo ya se lo he contado a Allie. ¿No te importa no?
La chica rubia y de pecas se vuelve hacia mí y me dirige una mirada de súplica.
-Allie, por favor, no se lo digas a nadie. Tim me dijo que sería algo secreto hasta que sea oficial. Yo solo os lo he contado a vosotras porque sois mis amigas.
-Tranquila, no diré nada.
-¿Eso te dijo? -intervino Nina-Wendy ¡qué tonta eres! ¿De verdad te lo creíste?
-¿Y por qué no lo iba a creer? Tú no estabas allí, así que no sabes nada.
Wendy se volvió hacia delante con aire indignante. En ese momento entró en el aula el director, el Sr. Cooper.
El Sr. Cooper es un tipo muy alto y bastante imponente. Además, es de raza negra y cuando grita (porque no sonríe nunca) resaltan sus enormes dientes blancos y son percibidos desde el otro lado del gran pasillo que atraviesa el instituto. Lleva un traje verde esmeralda y una corbata a juego.
Como toda la clase está hablando, en lugar de pedir silencio como es habitual, el Sr. Cooper coge el borrador de la pizarra y lo golpea contra ella formando un gran estruendo, que provoca incluso que la secretaria salga de su oficina y se asome asustada a la puerta del aula.
-Tranquila señorita Miller, puedes volver al trabajo.
-Sí señor.
Todos nos quedamos en silencio debido al golpe en la pizarra y el Sr. Cooper comienza a decir que el profesor Maldinni no puede venir a clase por problemas personales. En ese momento la clase entera estalla en júbilos, pero el director vuelve a coger el borrado y acto seguido todos se callan. La verdad es que es un método bastante eficiente.
-Con esto no quiero decir que no hay clase-se escuchan varios ohhh de fondo-El señor Maldinni no os ha encomendado ninguna tarea, cosa que me parece fatal, por eso yo os voy a mandar una.
Oh, oh. El Sr. Cooper nunca da clases en el instituto. Simplemente su labor consiste en dirigir el colegio. Y si es así de imponente solo organizando al alumnado, ¿cómo será dando clase?
-Este seguro que nos manda a una escuela militar-me dije Kate en voz baja.
-He barajado varias opciones, ya que la baja será casi un mes y al final me he decantado por una que seguro os entusiasmará.
Doble oh, oh. Esto pinta mal, muy mal.
-Quiero que para mañana hagáis parejas. Solo pongo dos requisitos: que sean chico-chica y que no se sienten juntos en clase. ¿Queda claro?
Un chico de primera fila, Martin, levanta la mano.
-Pero, señor director, ¿qué vamos a hacer?
-Eso os lo diré mañana. Así haréis las parejas más al azar, sin saber de qué trata el trabajo. ¿Alguna otra duda?
-¿Y si alguien se queda sin pareja? -pregunta Nina.
-Pues, entonces yo intervendré. Por ahora preocuparos de encontrar una para mañana. Y, ya sabéis: chico-chica y que no compartáis pupitre. Hasta mañana entonces.
El Sr. Cooper se va de clase y todo el mundo comienza a hablar. Wendy y Nina se vuelve hacia nosotras y Kate me mira con cara de preocupación.
-¿Qué vamos a hacer? ¿De qué se tratará?
-Seguro que es hacer un tocho sobre la historia de Italia o algo parecido.
Wendy se vuelve hacia Nina y le mira asustada.
-¿Tú crees? Pensaba pedirle a Tim que fuera mi pareja, pero si es sobre historia y tal, no creo que sea el más indicado.
-Pues yo no sé con quién me voy a poner-añado yo, también preocupada, y metiendo las cosas en la mochila-Había pensado en Martin, pero creo que se pondrá con Alice. Son amigos de toda la vida, pero no se sientan juntos en clase de italiano.
No es que quisiera ponerme de pareja con el empollón de Martin, pero estaba claro que si era un trabajo como el que decía Nina lo iba a necesitar para poder aprobar. Está claro que las letras no son lo mío.
De camino a la cafetería, Nina y yo íbamos hablando del posible trabajo, cuando suena mi móvil. Lo tengo sin sonido, ya que en el instituto están prohibidos. Le digo a Nina que voy al baño para hablar y que luego la veo en la cafetería.
Los servicios del instituto no son ninguna maravilla. Tan solo hay unos cuantos espejos sobre los lavabos y cinco retretes independientes. Me meto en uno y contesto, ya que no reconozco el número.


Wola!! =) Gracias por pasarte por nuestro blog, me alegra que te guste la critica ^-^ He pensado que nos podriamos afiliarnos para seguirnos y esop =) ya me contaras k te parece!
La historia tiene muy buena pinta, me recuerda a cuando me pongo a escribir en mi diario…supongo que sera por la 1º persona jeje ^^
Salu2!
Gracias por avisar^^
Este capítulo es de transición, a saber en qué consiste loque les ha preparado. Qué cambio ha pegado de odiarle a querer ponerse con él, aunque fuese porque se le da mejor la historia..(q no creo que les vaya a pedir eso :d)
Sigue así!!
Hola!!
sigue asì y pasa unas estupendas fiestas!!
estaba leyendo tu historia y me pareció genialisima!! espero pongas algo pronto ya que me gusta como escribes con esa fluidez
besitosss ^^
Sigeee x favoor!! M sientoo mui identificadaaa i me e enganxadooo!!xD
y el final? porq las cortas asi?? continualas!!!!! kiero sabes q pasa con lo de las parejas y con lo de la otra historia “Ella” tan buenisimas me entretuviste de veras!!!